Aceites, margarinas y galletas de Costa Rica están libres de grasas trans

Estudio de Inciensa certificó que productos costarricenses no exceden porcentajes internacionales para ser considerados libres de AGTrans

Los aceites, las margarinas y las galletas con cobertura de chocolate, elaborados en Costa Rica se encuentran libres de grasas trans (AGTrans), de acuerdo con los análisis realizados en el primer semestre del presente año, como parte de un estudio del Dr. Rafael Monge Rojas, investigador del INCIENSA, para determinar el contenido de este tipo de grasas en alimentos procesados.

De la cantidad total de grasa que tienen los aceites vegetales y las grasas para untar, lo correspondiente a AGTrans no excedió el 2%, y en las galletas fue menor al 5%, lo que se apega a la normativa establecida por la Organización Panamericana de la Salud.

2%

Límite de AGTrans en aceites vegetales y grasas para untar

En criterio del Dr. Monge, quien también fungió durante 3 años como vicepresidente de la Iniciativa América Libre de Grasas Trans, promovida por la Organización Panamericana de la Salud (OMS/OPS), y coordinó la Comisión Nacional para la Reducción de Grasas Trans, “Costa Rica es un caso muy particular en América Latina, pues solamente con un acuerdo bilateral entre Ministerio de Salud y la industria alimentaria, se ha logrado eliminar estas grasas de los alimentos”.

Inciensa Monge“En el caso de Argentina, para lograr lo mismo que en Costa Rica se aplican regulaciones estrictas; y, en Estados Unidos, el problema aún persiste, por lo que recientemente la FDA emitió un ultimátum a la industria”.

En análisis anteriores, realizados también en INCIENSA, entre los años 2011-2012, los aceites, entre éstos el de soya, ya estaban libres de trans así como las margarinas y repostería local como donas y prusianos; las papas fritas de las cadenas transnacionales de comidas rápidas y las empanadas y tacos de comidas rápidas locales, mientras las galletas con cobertura de chocolate y algunas con relleno continuaban con niveles intermedios, “debido a la complejidad de reformular este tipo de productos sin alterar sus características como sabor y textura. Afortunadamente este detalle se logró resolver con éxito en los últimos años”, explicó Monge.

Los AGTrans, de origen industrial, se forman mediante un proceso de hidrogenación que se aplica a las grasas para solidificarlas y luego usarlas en la elaboración de diferentes alimentos, con el fin de prolongar su vida útil, darles textura crujiente y mejorar su estabilidad.

Diferentes estudios mundiales han demostrado, a la fecha, la ingesta excesiva de AGTrans como uno de los principales factores de las enfermedades cardiovasculares, de ahí la necesidad de minimizar su ingesta.

Inciensa grasasComo parte de la metodología de este estudio, se utilizó una encuesta para recopilar información sobre los alimentos consumidos con mayor frecuencia, es decir de 2 a 4 veces por semana. Se recogieron las muestras de alimentos donde incluyeron: margarinas, aceites comestibles, repostería, galletas, comidas rápidas de tres de las principales transnacionales, comidas rápidas preparadas en restaurantes o sodas locales y snacks. Además se recopiló información sobre los sitios donde la población compra habitualmente los productos mencionados.

Las muestras de alimentos se analizaron en el laboratorio para la determinación de contenido de grasas trans, existente en el Centro Nacional de Referencia de Bromatología del INCIENSA, bajo la coordinación de la Licda. Thelma Alfaro, tecnóloga de alimentos. Costa Rica inició su lucha contra el contenido de grasas trans desde 1996, ante el alto contenido en el aceite de soya, que evidenció un estudio coordinado por la Dra. Hannia Campos investigadora de la Universidad de Harvard.

“Desde ese momento, la coordinación que se generó entre la academia, el Ministerio de Salud y la industria alimentaria, fue esencial para llegar a disminuir o eliminar este tipo de grasas, como lo evidencian estos últimos análisis”, subrayó el Dr. Monge.

Regular la ingesta de este tipo de grasas es una de las principales estrategias para mejorar la salud cardiovascular de la población. “De ahí la necesidad de contar con este tipo de estudios, esenciales para establecer políticas de intervención”

“Hay que destacar la apertura de la industria alimentaria nacional en este proceso así como lo está haciendo ahora para disminuir el contenido sal/sodio en los alimentos procesados, aspectos claves también para mejorar la salud pública” enfatizó finalmente el Dr. Monge.

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