Deuda acumulada: principal disparador de Presupuesto de Gobierno Central en 2017

Gobierno presentó proyecto de presupuesto responsable, que protege programas sociales contemplados en el Plan Nacional de Desarrollo y aumenta en 26 % la inversión de capital con respecto al año anterior

El primer vicepresidente y ministro de Hacienda, Helio Fallas,  presentó este 1 de setiembre ante la Asamblea Legislativa el Proyecto de Ley para el Ejercicio Presupuestario 2017 por un monto de ₡8,9 billones y un crecimiento de 12.1% generado, principalmente, por el aumento en el pago de la deuda, los recursos para educación  y para el Ministerio de Obras Públicas y Transportes.

Los recursos asignados al pago de las deudas adquiridas desde hace varios años (amortización e intereses),  al cumplimiento de obligaciones constitucionales y legales como la asignación de ingresos a  Educación, y el aporte para los regímenes especiales de pensiones,  constituyen  el  71,4%  del monto total del proyecto enviado  por el Ejecutivo.

₡8,9 billones

Monto del Presupuesto para el 2017

Para el ejercicio 2017 la propuesta del   Gobierno Central  asciende a ₡8,943.201.5 millones (₡8.9 billones). De este monto,  el  54,1% (₡4,8 billones) se financiará con ingresos y el 45,9% (₡4,1 billones)  con deuda.

Al respecto,  Helio Fallas, primer vicepresidente y ministro de Hacienda, aseguró que si bien el Gobierno ha hecho un trabajo realmente arduo para controlar el crecimiento del gasto  en las instituciones, esto es poco en relación con los compromisos ineludibles que debe atender y que acaparan el 95% del presupuesto.

“En el  2017 el principal disparador del presupuesto será la deuda, la que se estima alcanzaría un 49,1% como porcentaje del PIB.  El   pago  de  amortización e intereses crece por encima del 17%, lo que representa un tercio del presupuesto. Sin nuevos ingresos que permitan cubrir necesidades apremiantes de la población y honrar pagos, esta deuda  acumulada  por años aumentará cada vez más.  Seguimos viviendo de préstamos.  En este momento, por cada colón de ingresos, tenemos 1,85 de gastos.  Si bien estamos recaudando mejor  y  hemos logrado  desacelerar el incremento en los gastos, el déficit, aunque controlado,  sigue en niveles que atentan contra la sostenibilidad fiscal del país en el mediano plazo” explicó el Jerarca.

Fallas también enfatizó  el manejo responsable de la composición de la deuda que ha realizado Hacienda por medio de Tesoro Directo, canjes,  coordinación interinstitucional y mejoras en el perfil de la deuda, con la consecuente disminución de tasas de interés.   Sin embargo, aclaró que el aumento  en intereses impacta el déficit financiero, estruja servicios, afecta la inversión en obra pública y aumenta el riesgo de financiamiento en el mediano plazo.

Sumado a lo anterior, por la rigidez presupuestaria, el Gobierno tiene solo un margen de maniobra del 5%, para brindar  bienes y servicios a la población y para transferir recursos a órganos desconcentrados como museos y teatros.   El monto restante se distribuye sobre todo, entre obligaciones que se deben atender por mandato legal (54%), como pago de deuda y trasferencias a FODESAF y PANI,  y por mandato constitucional (34%) como el financiamiento a educación y al Poder Judicial.

Gasto según necesidades de la población

Con el propósito de  analizar con mayor detalle los sectores hacia los que se está orientando el gasto, de acuerdo con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo, el proyecto de presupuesto  incluye una composición funcional que permite agruparlo según el destino o las necesidades de la población que el gobierno busca satisfacer. Esta composición está conformada por i) Gasto social, (educación comedores escolares, protección social, pensiones, entre otros) ii) Gastos Públicos generales (operatividad de instituciones como Seguridad, Justicia y Paz y Poder Judicial) y iii) Gasto económico (bienes y servicios para la población que brindan ministerios como Hacienda, Economía, Ambiente y Comex).  El primer grupo absorbe el 60,8% del Presupuesto, el segundo el 30,7% y el último un 8,5%.

Entre los beneficiarios de estos fondos públicos se encuentran se encuentran  735.992 niños en el programa de comedores escolares,  150.524 jóvenes, quienes reciben becas de “Avancemos”, a 125.489 niños en Cen Cinai y  110.297 pensionados del régimen no contributivo.

Para entender mejor la distribución de los  recursos,  para el 2017  el proyecto de presupuesto se ha segregado en cinco componentes:

Gasto operativo: Se incluyen los  recursos para  pago  de  salarios y compra de bienes y servicios. Representa un 31,5% del Presupuesto Nacional (₡2.8 billones) y su principal subcomponente es educación (un 16,3% del presupuesto total)

Transferencias: Contempla las obligaciones legales que el Estado debe atender con entidades adscritas, ministerios y entes descentralizados como las municipalidades, Caja Costarricense del Seguro Social, universidades y pensiones. Constituye  el 31,2% del Presupuesto Nacional (₡2.8 billones)

Proyectos Específicos: Incluyen, principalmente, proyectos para desarrollar obras de infraestructura por un monto que supera los ₡75.500 millones (0,8% del presupuesto total).

Nuevas Obligaciones: Corresponde  a nuevos gastos por leyes aprobadas y publicadas en el 2016,  resoluciones  judiciales y el acatamiento del mandato constitucional en torno al  tema  de  educación.  Representan un 3,7% del presupuesto total (₡334,6  mil  millones)

Servicio de la deuda:   Es uno de los rubros  con mayor crecimiento  (17,2%), lo que le convierte en  uno  de  los principales disparadores del gasto del Presupuesto Nacional (32,8% del total). Para el 2017 se presupuestan más de ₡2.9 billones  para honrar el pago de amortización e intereses.

Bajo otros escenarios, si al proyecto del presupuesto nacional se le restara alguno o varios de los componentes,  su  crecimiento para el 2017 sería el siguiente:

 

Si el presupuesto se formulara:

Su crecimiento sería de:
Sin aumento de proyectos específicos11,4%
Sin aumento de nuevo gasto operativo10,9%
Sin aumento de nuevas obligaciones legales10,5%
Sin aumento de transferencias8,9%
Sin aumento de servicio de la deuda6,3%
Sin aumento del proyectos específicos, nuevas obligaciones, servicio de la deuda 4,4%
Sin aumento del proyectos específicos, nuevas obligaciones, servicio de la deuda, transferencias 1,2%

 “Estamos ante  un proyecto de presupuesto elaborado responsablemente. Aun cuando debemos  honrar compromisos de pago equivalentes a un tercio del monto total, para el 2017  aumentamos en un 26% la inversión en obra pública con respecto al año anterior y  estamos protegiendo  los  programas sociales contemplados en el Plan Nacional de Desarrollo. No obstante,  el problema más serio persiste, porque ante la ausencia de nuevos ingresos, debemos  seguir endeudándonos para pagar préstamos y financiar el déficit.  Además de los efectos que podría generar en los programas de atención más prioritarios,  esta situación podría afectar  la calificación de  riego país y dificultar el proceso para ingresar a la OCDE”,  anotó el Ministro.

Para las autoridades de Hacienda, es preciso contar con nuevas leyes que fortalezcan el control de la evasión y la calidad del gasto para desacelerar el ritmo de crecimiento de la  deuda. Seguir postergando estas medidas implicará un ajuste fiscal del 5% o 6% en el 2018-2019 y no del 3,75% del PIB como se  ha propuesto hasta ahora.

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