German Vargas: “Costa Rica merece una mejor televisión”

El presidente ejecutivo del SINART German Vargas y el Director General Pablo Cárdenas consideran que el país merece una televisión pública vigorosa

German Vargas trabajó en los años setenta en el diseño, ejecución y dirección de lo que más tarde sería el Sistema Nacional de Radio y Televisión (SINART).  Hoy regresó a la institución como su Presidente Ejecutivo, con la confianza de que aquel sueño debilitado merece dar un verdadero salto de calidad. GobiernoCR conversó con él, y con Pablo Cárdenas, nuevo Director General.

La dupla ha asumido el desafío de levantar una institución con importantes rezagos producto de lo que ellos llaman: “largos años de abandono”.

A Cárdenas se le reconoce como el director de la película documental “Oro por Cuentas de Vidrio”, que recorrió el territorio nacional en cientos de copias que se quemaban como pan caliente en tiempos del referendo por el TLC. Cineasta, comunicador político y productor, es reconocido por su madurez y serenidad en el medio audiovisual costarricense. Se integró al SINART desde el 1 de agosto de 2014.

¿De dónde vino la idea de creación del SINART? ¿Cuál es el origen?

German Vargas: En los años sesenta, ante los avances de los niveles de violencia presentes en  la sociedad norteamericana, se comenzó a plantear que esa triste realidad tenía su origen en el deterioro del sistema educativo, pero investigando sobre ello se comienza  a comprender que los medios de comunicación estaban jugando un papel determinante como causa de esa violencia. Esa concepción nos llega acá, y a partir de ahí se comienza a considerar que si la televisión y los medios cambian, se podría revertir esa tendencia, incidiendo en la actitudes de la gente. Se comienza entonces a desarrollar el sueño de crear un gran sistema de comunicación educativa y cultural que ayudara a fortalecer la calidad del sistema educativo y la identidad nacional.

¿Y hoy, persiste esa preocupación o hay otras?

German Vargas: Los tiempos han cambiado y hoy entendemos además la importancia de la información, que en aquella época del inicio, no se había planteado. En aquellos años no pensábamos en noticieros, hoy consideramos que son fundamentales.

Pero los noticieros en el SINART ya existen…

German Vargas: Sí, desde tiempos de Carazo. Porque en esos años ocurre una crisis informativa a raíz de los acontecimientos bélicos en la región que lleva al SINART a considerar el trabajo de periodismo informativo como aspecto importante de la comunicación. Hoy nosotros ya no solo lo vamos a considerar importante, sino medular.

¿ Cuál es la diferencia?

German Vargas: la diferencia está en la concepción que se tenga de la institución. O es servicio público o es mecanismo de control político e ideológico. Nosotros apostamos por lo primero. Aquí lo que pasó es que cuando el sistema no se pudo usar como herramienta de control, se abandonó. La parte educativa, cultural y la de información como servicio público no se concibe como rentable ni en términos políticos ni económicos. Y esto no solamente ocurrió en Costa Rica, sino que es un fenómeno que se ha visto en todo el mundo. Alrededor de esta disyuntiva se han movido los sistemas estatales de comunicación en varios países: control político, piñata política, incluso creciendo a niveles que se vuelven inmanejables. Eso le pasó en parte a la BBC, en mayor medida a la TVE y hasta aquí llegó la tendencia con un crecimiento muy grande de la planilla, pero con niveles de rendimiento, innovación y calidad muy bajos, que terminaron limitando la capacidad de injerencia del SINART en la agenda nacional.

Fotografía de German Vargas y Pablo Cárdenas
German Vargas y Pablo Cárdenas anuncian nuevos proyectos para el SINART.

Al llegar ustedes este año… ¿Cómo encontraron al SINART?

Pablo Cárdenas: Nos encontramos con una institución con largos años de abandono, con todas las formas de abandono que uno se pueda imaginar, en un sector donde la innovación y el cambio son vitales. Los rezagos que hemos tenido que enfrentar aquí son inmensos.

¿Qué tipo de rezagos?

Pablo Cárdenas: Los más fáciles de resolver son los que tienen que ver con plata y con equipamiento. Los más difíciles de resolver son los que están relacionados con la cultura, con la capacidad y la confianza de su personal acerca lo que puede hacer.

¿Cuánta gente trabaja en el SINART? ¿Se ha incorporado nuevo personal?

Pablo Cárdenas: 262 personas. Somos contados con las manos los nuevos. Han entrado 7 directores y directoras de áreas. Porque nos encontramos con deficiencias grandes de estructura y eso había que resolverlo pronto. No había Director del Canal, por ejemplo. No había responsable del tema de publicidad, ni Dirección General.

¿Y por qué eso?

Pablo Cárdenas: Para nosotros eso respondía a decisiones deliberadamente orientadas a desmontar y debilitar la capacidad de toma de decisiones en el SINART. Todo ha estado muy desarticulado, no ha habido sinergias, equipos de trabajo. Lo usual han sido los pequeños feudos, espacios de trabajo prácticamente individuales.

¿Cómo se puede entender ese descuido, siendo el sistema de comunicación del Estado tan importante?

Pablo Cárdenas: Es que depende del modelo de Estado por el que estés trabajando. Será importante o no según el modelo de Estado que sintás es el que merece tus esfuerzos. Tenemos claro que para el bipartidismo que estuvo reinando en el país hasta hace poco, la existencia de un sistema de comunicación de servicio público no ha sido prioridad. Y yo agregaría que no pudo ser prioridad porque pudo convertirse en una amenaza, eventualmente.

¿Tanto así?

Pablo Cárdenas: Claro. Porque los medios de comunicación lo mismo que los ministerios de cultura, los lugares donde finalmente se aloja la capacidad creativa y artística de la gente,  son semilleros de pensamiento divergente. Y eso no conviene a algunas concepciones de mundo. No ha sido por eso tampoco casualidad que al Ministerio de Cultura se le ha mantenido también relegado en las políticas del Estado.

En la fotografía German Vargas y Pablo Cárdenas ante los equipos del SINART.
German Vargas y Pablo Cárdenas anuncian que en abril se lanzará un canal full HD.

¿No se puede rescatar nada del pasado? ¿No se hizo nada bien en SINART?

German Vargas: No. No es justo decir que no se hicieron cosas de calidad. Yo quiero rescatar de aquel sueño del pasado, muchas cosas buenas que se lograron gracias al esfuerzo y empeño de gente valiosa y consciente. Se hizo Marcos Ramírez, se hizo Antorcha, se desarrolló el noticiario Cosmovisión, se iniciaron programas deportivos. Hubo momentos en que el canal tuvo una gran función social.

 ¿Y qué pasó con todo eso? ¿Dónde quedó?

German Vargas: Ese auge costó mucho sostenerlo económicamente dada la gran competencia comercial. Al SINART le tocó entrar a competir con otros medios consolidados y muy fuertes. En otros países fue al revés, primero se desarrollaron los medios estatales y luego entró la empresa privada, pero ya cuando los medios estatales estaban posicionados y asentados.

¿Cómo califican ustedes el entorno hoy día? ¿El terreno es fértil para que volver a sembrar la semilla?

German Vargas: Complejo. El fenómeno de la concentración de los medios en vez de revertirse se ha agudizado. Ahora hay más medios pero menos dueños. Nos toca entonces trabajar por revertir la tendencia neoliberal que aboga por el debilitamiento del Estado. Esta Administración es consciente de que en el tema de la comunicación, el trabajo del Estado debe fortalecerse. Es la tendencia en toda América Latina. Argentina, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Uruguay, han vivido procesos similares. Los medios de comunicación de servicio público son fundamentales para la democracia. No se puede dejar algo tan importante, únicamente en manos de las empresas comerciales.

¿En qué se sustentan para afirmar lo anterior?

German Vargas: En el momento en que la información y la comunicación son mercancía, se rigen por esas normas y se pierde todo el sentido de responsabilidad educativa y cultural. Se pierde además todo el valor de la información veraz como componente clave de la comunicación. Estamos apostando por un cambio en el modelo. Yo vine a trabajar aquí porque sé que hay un compromiso de este Gobierno de fortalecer al SINART como medio de servicio público. Si no, no me hubiera venido.

¿Y cómo recomenzar? ¿ Con qué capacidad humana se cuenta? ¿Cómo han encontrado la actitud del personal?

Pablo Cárdenas: Hay de todo.  Yo digo que el trabajador del SINART es profundamente noble. Es el calificativo que he encontrado más acertado. En muchos casos son personas que entraron aquí hace  años en puestos de menores responsabilidades y mientras estuvieron aquí estudiaron y se capacitaron de forma autodidacta; eso les permitió ir ocupando otros niveles de responsabilidad. Es gente con mucho compromiso con este lugar. Este lugar les ha permitido superarse, les ha dado sustento seguro. Es gente que quisiera ver un SINART fortalecido, en otro nivel.

¿Y la revista Contrapunto?

Pablo Cárdenas: estamos deteniendo su tiraje por el momento. Vamos a hacer un análisis muy crítico sobre lo que es. Se invierten en ella muchos recursos que deberían invertirse mucho mejor. No tiene identidad clara ni tiene un público definido, y mucho menos canales de distribución seguros.

¿Qué falta?

German Vargas: Tenemos que atender el problema financiero. Hemos vivido un círculo vicioso dentro de los últimos 25 años: un SINART con cero inversión en producción y tecnología que da como resultado mala programación, la que a su vez produce baja audiencia, lo que provoca bajas ventas y de nuevo cero inversión. Estamos rompiendo ese círculo y el Estado de repente está asumiendo la responsabilidad.

¿Cuáles han sido las primeras tareas que han emprendido para fortalecer la institución?

Pablo Cárdenas: Estamos abocados a varias tareas de manera simultánea. Una tiene que ver con restituir la capacidad para tomar decisiones. Acá ocurrían cosas que rayan en lo pintoresco, decisiones que nadie sabe quién las tomó y han estado determinando incluso lo que se ve en la pantalla o se oye en la radio. Entonces es importante restituir la capacidad de tomar decisiones sustentadas en el criterio profesional, en la experiencia. Estamos restableciendo esos procesos a partir de nombrar las direcciones que no estaban nombradas, volviendo a instalar las jefaturas y coordinaciones, a dar a la institución el esqueleto organizativo básico para que pueda sostenerse.  También hemos tenido que enfrentar una institución sumida en un pesimismo crónico. Expresiones como “aquí no pasa nada”, “de nada vale proponer si nada va a cambiar” han sido usuales. Hemos estado luchando fuertemente contra esto recordándole al personal que tiene capacidad para más. Hemos planteado cambios que se han ido convirtiendo en hitos, demostraciones de que poco a poco vamos levantando cabeza. Lo que pasó con la CELAC fue determinante.

¿Qué representó la cumbre de la CELAC para el SINART?

German Vargas: Con solo la CELAC, el contrato que aceptamos, con los recursos que obtuvimos logramos dinamizar el quehacer del SINART en una proporción significativa. En abril venimos con un canal full HD. Fue un gran empujón.

Pablo Cárdenas: Fue el momento más importante. Entendimos que si queríamos estar en el primer nivel para producir y televisar un evento como ese, con estándares de televisión internacional, lo podíamos hacer. Y cuando vimos que lo podíamos hacer, y de forma casi impecable, con eso comenzaron a cambiar muchas actitudes. Comenzó mucha gente a plantearse proyectos, iniciativas de cambio, a mostrar mayor creatividad y no resistirse cuando se plantean nuevas ideas. Algo que hasta hace unos meses podía parecer quijotada de pronto ya se convierte en posible.

¿Con qué canal de televisión de servicio público sueñan ustedes para Costa Rica?

German Vargas: El pueblo costarricense merece una mejor televisión. Lo hemos dicho desde siempre. Si vamos a tener televisión full HD usémosla para algo grande. Yo sueño con un canal donde las audiencias se atiendan realmente. Donde la gente encuentre programación de calidad, útil, que le haga falta ver Canal 13. La meta es que la gente sienta su agenda en el SINART y el SINART refleje la agenda de la gente. Veo al público participando. Queremos alcanzar niveles de audiencia superiores a los de los últimos veinte años.

Pablo Cárdenas: Queremos un SINART que esté en la conciencia de la gente, que la ciudadanía y los sectores, los actores políticos, culturales, sociales se peleen por tener un espacio aquí, se peleen porque se cambió la programación, nos reclamen porque se está transmitiendo determinado programa. Un SINART que la gente sienta suyo, que interactúe activamente con la población. Eso significaría que estamos dando algún servicio, que importa lo que se hace o deja de hacer aquí. Todavía hay audiencia para televisión y radio que es fiel, pero estamos muy por debajo de los niveles de interacción que debería tener un sistema de medios de servicio público.

¿Qué pasos concretos se están dando para lograr lo anterior?

German Vargas: Estamos abocados a la construcción de la cultura dentro del SINART del llamado “pacto con la audiencia”. Un medio de comunicación de servicio público se debe a las audiencias. Por ejemplo no tenemos hoy día nada para la juventud, ni un solo programa infantil. Tenemos audiencias totalmente desatendidas. Tenemos que reforzar el compromiso con la gente. Avanzamos en la redefinición de programación que tome en cuenta lo anterior.

Pablo Cárdenas: Vienen cambios. Estamos todavía estabilizando a un paciente que tenía un infarto crónico. El SINART tiene 30 años de que le duela el pecho. Y esto requiere mucho pragmatismo, porque no podemos aplicarle a un paciente infartado un tratamiento con rutinas de persona sana. Y el proceso no sabemos cuánto se pueda llevar. Lo que sí sabemos es que necesitamos estimular al paciente para que recuerde todo lo que será capaz de hacer cuando vuelva a estar sano. Estamos trabajando la capacidad de soñar de la gente, y esto tiene que ver mucho con proyectos de mejoría en los contenidos y en las condiciones materiales de trabajo. Estos oficios requieren equipamiento costoso, además.

¿Qué tipo de programación nueva se plantea?

German Vargas: Tenemos mucho que hacer en el área de la cultura. Sueño con un canal que sea el eje que ayude a dinamizar la industria audiovisual costarricense. Hay cantidad de productores y productoras nacionales que tienen mucho que aportar y merecen la oportunidad de ver crecer sus negocios,  ¿y qué más negocio que la televisión?  Apostamos por un canal competitivo. Que sea verdadera opción.

Pablo Cárdenas: Tenemos avanzada una propuesta de cambio para la nueva parrilla de programación para la televisión y estamos comenzando a trabajar en el mismo sentido para la radio. Esperamos que eso se de este año.  El SINART debe ser la vitrina y el altavoz de la toda la diversidad de actores políticos, sociales, étnicos, religiosos, etarios, culturales, territoriales, que conforman la comunidad nacional.  Aquí todo el mundo tiene que llegar a sentir que tiene la posibilidad de decir algo y con eso tener un impacto. Hacia allá debemos ir.

¿Hay buen ambiente para lograrlo?

Pablo Cárdenas: Pensamos que es necesaria una reforma a la Ley de del SINART que le de un carácter más claro como sistema de medios de servicio público. Nuestra línea editorial debe mantenerse en la mayor autonomía posible. En eso este gobierno ha sido particularmente respetuoso. Estamos muy contentos con el nivel de compromiso y confianza que muestra el actual Consejo Ejecutivo , hay muy buen ambiente para trabajar.

German Vargas: Si. Totalmente. He sido incluso recibido en el Consejo de Gobierno para plantear estas transformaciones. Siento más apoyo de las instituciones autónomas…veo muy buenas señales. Nuestro reto es responder a esas señales con mayor eficiencia para que este país tenga, al fin, la televisión que semerece.

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