Gobierno fortalece medidas para contención del gasto

Ministerio de Hacienda revisó logros de Directrices del 2015 y 2016 y espera mejorar resultados en 2017

Con el fin de fortalecer las medidas sobre contención del gasto público que se ejecutan desde el 2015 ante la situación fiscal, el Ministerio de Hacienda dio a conocer nuevas disposiciones incorporadas en la Directriz 70-H, dirigida a ministerios, órganos desconcentrados y entidades que reciben transferencias del presupuesto nacional.

Un  área de acción se refiere a mayor control de la planilla estatal, uso de vacantes y elimina la posibilidad de crear nuevas plazas. La segunda, insta a los ministros a establecer medidas para la evaluación del desempeño, considerando las metas institucionales y no solo las calidades individuales.  La tercera, se refiere a la aplicación de la Ley de Eficiencia de la Administración de los Recursos Públicos, conocida como “Ley de Caja Única del Estado”, que se aprobó en el 2016.

Para el Ministerio de Hacienda las directrices publicadas en 2015 y 2016 generaron buenos resultados. La experiencia permite este año introducir mejorar con la Directriz 70-H, la cual fortalece algunas medidas, flexibiliza otras y concede mayor poder al Ministerio de Hacienda para controlar las transferencias”, manifestó el Viceministro de Egresos, José Francisco Pacheco.

Novedades de la 70-H
Principales medidas de la Directriz 70-H. Seleccione la imagen para ampliar.

Esta directriz entró en vigencia el 31 de marzo y rige hasta el 31 de diciembre del 2017. De acuerdo con el Viceministro Pacheco, las acciones relacionadas con la planilla estatal señalan que en primer lugar, durante este año no se podrán crear nuevas plazas.

De ahí que se ofrecen soluciones ante la necesidad de nuevo personal. Se sugiere a los ministros negociar la posibilidad de trasladar plazas de un ministerio a otro; de ese modo, los ministerios con poco personal podrán utilizar plazas de instituciones más grandes, donde se requiere mayor impacto en los servicios prestados.

En ese mismo sentido, se flexibilizó el uso de las plazas vacantes, pues los ministerios, órganos desconcentrados y entidades que reciben transferencias de Gobierno para el pago de salarios, cubiertos por el ámbito de la Autoridad Presupuestaria, podrán utilizar el 50% de las vacantes (anteriormente, se podía hacer uso del 15%).

“Debemos tener claro que no estamos congelando plazas de docentes, guarda parques, bomberos, CEN-CINAI o plazas sustantivas al funcionamiento institucional. Estamos soltando amarras para tener mayor margen de acción”, aseveró Pacheco.

Otra medida es mantener congelados los salarios del Presidente, Vicepresidentes, Ministros, Viceministros, Presidentes Ejecutivos, así como de gerentes y subgerentes del sector descentralizado.

Y en relación con el pago de anualidades, se insta a  los ministros a establecer medidas de evaluación de desempeño que incorporen también las metas institucionales y no solo los componentes individuales.

En cuanto a la ley de Caja Única, Pacheco destacó tres elementos.

No se podrán emplear los remanentes de remuneraciones para incrementar otras partidas presupuestarias, sino que deben quedar como ahorro para el presupuesto nacional.

Además, las entidades con fondos en Caja Única deberán gastarlos antes de solicitar más recursos al Ministerio de Hacienda.

La tercera medida implica que los órganos adscritos que no generan ingresos propios, deberán ser sujeto de recorte del 5% del presupuesto.

¿Qué se logró con las anteriores directrices?
Principales logros de las directrices 23-H y 53-H. Seleccione la imagen para ampliar.

Con la aplicación de la Directriz Presidencial N°023-H, emitida en abril y sus reformas en la Directriz N°053-H, de setiembre, se logró la desaceleración del gasto total, que pasó de un 19,9% del PIB en el 2015 a 19,8% en el 2016.

En este resultado influyeron las disminuciones en el gasto corriente, tales como: las remuneraciones pasaron de 7,2% a 7,0%; bienes y servicios pasaron de 0,7% a 0,6%.

“También se redujeron las transferencias a instituciones que solicitaban los recursos y al final no los utilizaban; esto aumentaba el déficit sin traducirse en mejores servicios públicos”, explicó el viceministro. “Es una antigua práctica que se resolvió a partir del 2015, cuando se solicitó demostrar el uso de fondos en pago de proveedores u otros, de lo contrario, los recursos quedarían en Caja Única. A partir de esta medida, entre  el 2015 y 2016 se ahorró ¢60 mil millones y eso promovió una mejora en la planificación financiera”, continuó.

Por otra parte, se recortaron partidas flexibles o superfluas. En 2016 se recortaron rubros por ¢4 mil millones en las partidas de publicidad, honorarios, viáticos, formación, entre otros.  La partida de alimentación requirió mayor cuidado, pues el 95% está destinado a alimentación en cárceles y seguridad pública.

“Es meritorio el control de las partidas que siempre se han prestado para ciertos abusos”, destacó Pacheco.

Paralelamente, en el 2016 se enviaron dos presupuestos extraordinarios de la República a la Asamblea Legislativa, en los cuales se realizó un recorte de ¢45 mil millones.

“Hoy, la desaceleración del gasto es importante, pues su crecimiento tenía niveles históricamente altos. Si bien se protegía la inversión pública, es muy difícil dar los saltos cuantitativos que se requieren para el desarrollo del país”, concluyó el Viceministro de Egresos.

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