La Cumbre de la Celac en la balanza: saldo positivo para Costa Rica

La III Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Celac, realizada en Belén, representó para el país la oportunidad de mostrarse como protagonista en el escenario internacional, con un presupuesto austero

En medio de tantos presidentes y cancilleres, resultaba fácil perderse en los pasillos de la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se realizó en Costa Rica en la última semana de enero, y hacer eco de quienes reclamaban por resultados concretos para esta reunión.

Precisamente, el despliegue que causó la presencia de las 33 delegaciones, 21 de ellas encabezadas por presidentes o primeros ministros, relegó los acuerdos de la Cumbre, entre ellos, una Declaración Política de 94 puntos, un Plan de Acción con 27 temas y 72 objetivos y 26 Declaraciones Especiales.

Las declaraciones netas

¿Fueron declaraciones generales y burocráticas? No luce así el compromiso de implementar un Plan de Seguridad Alimentaria con la ambiciosa meta de erradicar el hambre para el 2025, la generación de un plan de acción para eliminar el analfabetismo de la región y la elaboración de una estrategia conjunta en materias que van de la energía a la agenda post 2015.

Otros acuerdos pueden resultar más abstractos, pero también pueden ser de peso a mediano plazo, como la tarea de reescribir el concepto de soberanía alimentaria con la FAO, la elaboración de un índice de transparencia en materia de corrupción o los esfuerzos por impulsar nuevos moldes financieros, principalmente en materia de desarrollo.

72 objetivos

se incluyeron en Plan de Acción 2015

Sin embargo, el valor más profundo de la III Cumbre parece vinculado a cómo se concretan los esfuerzos regionales. Se trata de la “nueva hora” de América Latina, a la que aludió el presidente Luis Guillermo Solís en su discurso para inaugurar la reunión de jefes de Estado y de Gobierno. “Trabajar juntos en estos procesos será clave para su éxito. La voz de Celac debe y tiene que escucharse y hacerse valer en el debate internacional, aportando nuestras experiencias para incidir en sus resultados. Lo que está en juego nos incumbe a todas y todos: se trata de la agenda de desarrollo que orientará a la humanidad hasta el año 2030”.

La posibilidad de lograr posiciones comunes en temas que van desde la gobernanza de Internet hasta las acciones contra el comercio de armas convencionales, abre la puerta para que esas posturas tengan más eco en los escenarios políticos.

Revaluando la integración

Empero, si alguien quería una declaración estruendosa, que generara resultados visibles inmediatos, evidentemente no entiende de lo que se trata la Celac.

CELAC LGS 2La Celac es un foro de integración regional, un mecanismo intergubernamental de concertación política. Sus decisiones se toman por consenso y no por votaciones.

No se trata de un ente comercial ni político. Quienes la acusan de ser un organismo de izquierda o anti Estados Unidos no han dimensionado su valor: el desafío de unir a una población de 600 millones y un Producto Interno Bruto de $7 billones.

La idea no es nueva y desde la formulación bolivariana ha tenido diversas formas, intentos y proyectos. Empero, para el canciller Manuel González, en este foro se está logrando un nuevo modelo de la integración.

“La Celac es un mecanismo joven y dinámico que, en su corta existencia, ya ha dado múltiples frutos, contribuyendo en forma real al diálogo abierto y franco entre sus estados miembros, los cuales hoy contamos con un espacio para conversar en confianza, abodar problemáticas comunes y compartir experiencias positivas. Es un espacio donde la integración política de nuestra región pasa de la retórica a la práctica”, expresó González en su discurso ante sus homólogos de Celac.

Las cifras rojas de la Cumbre

Sin embargo, ese paso de los discursos a las acciones genera dificultades. En esta III Cumbre, por primera vez la Declaración Política no fue firmada por todos los asistentes. La delegación de Barbados objetó a última hora los textos consensuados, lo que sirvió para evidenciar una discusión subterránea: mientras unos países quieren que se mantenga el mecanismo de unanimidad en los pronunciamientos, algunos empiezan a considerar que se debe buscar acciones más concretas. El objetivo de eliminar el hambre ilustraría este pulso.

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Jefes y jefas de Estado asistieron a la Cumbre; la máxima cantidad para un evento diplomático en Costa Rica

También se abortó el Retiro de los jefes y jefas de Estado por el incidente de la delegación de Nicaragua con el representante de Puerto Rico. Mas allá de que el presidente Daniel Ortega hubiera tratado de quebrar el protocolo de encuentros anteriores, también ilustró las dificultades que se pueden generar al mezclar la formalidad de la diplomacia, con la informalidad que se busca en el retiro para propiciar avances en un ambiente menos rígido.

Tampoco se puede olvidar la merma en la asistencia de los mandatarios, al pasar de una asistencia casi total en Chile y en Cuba, a una ausencia de casi un tercio de ellos en Costa Rica, algo que se puede atribuir al hecho de que el foro dejó de ser una novedad. Aun así, su relevancia sigue intacta y su fuerza depende ahora más de lo que se logre con sus acuerdos, en lugar de la presencia de quienes dirigen estos países.

La ganancia de Costa Rica

Para un país pequeño como Costa Rica, el valor de la Celac es indudable. Como parte del grupo, poder acercarse de una manera más equitativa a regiones como Rusia, China, la Asean y la Unión Europea, por ejemplo, representan una ventaja inestimable.

Adicionalmente, Costa Rica pudo mostrar un protagonismo importante en este campo, al ejercer la Presidencia Pro Tempore (PPT) en el 2014.

CELAC LGS 1Esto se evidenció en su activo rol en las Declaraciones Especiales; fue el país que presentó más propuestas (5) y tuvo relevancia en la inclusión de conceptos como participación ciudadana y transparencia.

También se evidenció en el aporte crítico del país al foro: en la inauguración del Encuentro de Coordinadores Nacionales, el vicecanciller Alejandro Solano, coordinador de Costa Rica para Celac alertó sobre la necesidad de revisar la cantidad de comisiones y el seguimiento que se da a los diferentes temas que abarca la Comunidad.

La agenda estuvo llena con este proceso, como lo resaltó el canciller González en su discurso ante los cancilleres. “Durante la PPT de Costa Rica la Celac avanzó en los mandatos encomendados por las jefas y jefes de Estado y de Gobierno, realizando 21 reuniones relacionadas con los Ejes Sectoriales de nuestra Comunidad, 4 reuniones de Coordinadores Nacionales, 13 reuniones para llevar adelante los diálogos con socios extra regionales: Corea, India, Rusia, China, Asean y Unión Europea”.

Tampoco se debe minimizar la exposición del país ante el entorno internacional. En lo que fue el evento diplomático más grande en la historia de Costa Rica (32 delegaciones internacionales, 21 de ellas dirigidas por los presidentes y presidentas, o los primeros ministros), el país demostró que podía desempeñarse con estándares internacionales. Con un presupuesto de solo $4 millones, la III Cumbre de Celac no lució subdesarrollada ni desbordada por las exigencias de los tiempos actuales. Esto debe contarse entre las ganancias que dejó esta actividad para proyectar a Costa Rica ante América Latina y el mundo.

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