Las diez razones que justifican el Nuevo Aeropuerto Internacional Metropolitano en Orotina

Construcción de nueva terminal aérea de Costa Rica tiene bases sólidas

El despegue del Nuevo Aeropuerto Internacional Metropolitano de Costa Rica, anunciado por la administración del Presidente Luis Guillermo Solís, representó el final de un largo período, de décadas con una visión bosquejada pero sin concretarse. Ahora, se pasó a la fase de varias etapas, cuya primera es entrar en operación en el año 2027. El desarrollo total para su máxima operación requiere de varios gobiernos para concluirse.

La ruta de viaje de este megaproyecto, una inversión de $2.974 millones y con un horizonte de desarrollo de 30 años tiene bases sólidas que se definieron en el estudio de emplazamiento, plan maestro, prediseño y prefactibilidad financiera.

  • Despegue asesorado por  un experto mundial en aviación: La propuesta se gestó con el aporte de una consultora líder en aviación a nivel mundial . El 16 de mayo del 2016, COCESNA firmó el contrato de asesoría con Mott MacDonald Limited, consultora global de gestión, ingeniería y desarrollo, con más de 100 años de experiencia y 180 oficinas en 140 países, cuyo currículum incluye el desarrollo de aeropuertos de Heathrow (Hong Kong) y Singapur, considerados líderes en calidad de servicio y eficiencia. Además, desarrolló o asesoró proyectos de modernización aeroportuaria en Reino Unido, India y en América Latina en Panamá, Ecuador, Brasil, Colombia y Honduras, entre otros.
  • Una propuesta sólida: A pesar de que se trata de una aspiración bastante antigua, no se hicieron planteamientos desactualizados o sin fundamentos. Los estudios sobre geotecnica y sismicidad, estudios hidrológicos, de viento, ambientales, afectación acústica, viales y de acceso, así como socieconómicos determinaron que una ubicación en Orotina presentaba las mejores características para una operación segura y eficiente de las aeronaves. A su vez, Orotina presentaba condiciones ideales por estar casi a nivel del mar, lo que genera ventajas aeronáuticas, y no tiene obstáculos naturales como montañas altas, o construcciones elevadas.
  • Una guía flexible, coherente e integral: El estudio entregado por Matt MacDonald no ofrece una ruta rígida, sino flexible. Es un planteamiento general de dirección, que contiene opciones y fases, y para el que la demanda de pasajeros y carga se convertirá en factor que determine la programación, ejecución y velocidad de las etapas de inversión. En todo caso, se proponen fases de ampliación para desarrollarse a partir de los 5, los 10 y más de 20 años después de la fecha en que comiencen las operaciones.
  • Respuesta eficaz ante crecimiento de transporte aéreo: El tráfico aéreo de Costa Rica a mediados del 2016 es de 5,3 millones de pasajeros al año (todo el país), pero a partir del 2015 hubo un salto importante, que se consolidó en el 2016, con crecimientos por encima del 15%, tanto en el aeropuerto Juan Santamaría como en el de Liberia. Se trata de un crecimiento muy ligado al turismo y al incremento de compañías europeas que pugnan por ofrecer servicios directos. Si Costa Rica quiere mantenerse competitivo en estas áreas, e incluso incursionar en otras como turismo de reuniones y bienestar, requiere aumentar su capacidad. El nuevo aeropuerto permitiría un tráfico de 7,8 millones de turistas al año en su apertura en el 2027, y llegar en 20 años a la cifra de 15,2 millones. Se estima que en su capacidad máxima, podría atender a 50 millones de pasajeros al año.
  • Permitirá promover a Costa Rica como centro de desarrollo de transporte aéreo sostenible para Centro América: El transporte aéreo crece a un ritmo superior al 4% en este milenio, pero Centroamérica lo está haciendo por encima de ese nivel, y la industria mantiene expectativas de un crecimiento importante para los próximos 20-30 años. Una parte importante de este tráfico es de transferencia, principalmente en Panamá y El Salvador, por lo que Costa Rica tiene la posibilidad de incursionar con más fuerza en este ámbito, si desarrolla la infraestructura adecuada.
  • Construcción de aeropuerto siguiendo criterios de sostenibilidad e integrando tecnologías adecuadas para su funcionamiento eficiente: Los estudios realizados no encontraron dificultades excesivas desde los puntos de vista ambiental y de conectividad. Esto permite un desarrollo en el que la construcción y la inversión consideren diferentes alternativas, para que se decidan en la etapa de diseño final según la tecnología más apropiada del momento.
  • Una inversión grande, pero realista y necesaria: La inversión es de aproximadamente $3.000 millones, pero con un horizonte de tres décadas, en el que además su desarrollo se ajustará según la demanda y la misma evolución del proyecto. El estudio de Mott MacDonad recomendó una alianza público privada para desarrollarlo mediante el esquema BOT (construya, opere y transfiera), con un 100% de inversión privada.
  • Desarrollo físico y urbanístico integrado al territorio: Se requieren inversiones en carreteras (ampliación de ruta 27, construcción de corredor de interconexión vial de Occidente, mejoramiento en rutas 131, 137, 622, 713, 755 y 756) y se plantea planes de inversión para el ferrocarril, pero se estiman como viables. Esto permitirá que tanto los empleados como los usuarios del aeropuerto se trasladen sin colapsar las vías de acceso terrestre. A su vez, se plantea que el desarrollo urbanístico de la zona favorece la planificación en esta materia, para armonizar el desarrollo del aeropuerto con el de los terrenos cercanos.
  • Favorece el empleo: Se estima que este proyecto generará 80 mil empleos, entre los directos, indirectos e inducidos. No solo faavorecerá la creación de empleo local, sino que además, promoverá una formación adecuada para diferentes perfiles de empleo. Se calcula que la actividad generada por estos empleos equivaldrá a un Producto Bruto Interno generado por el transporte aéreo equivalente a $1.500 millones al año.
  • El proyecto rompe con la visión de corto plazo que está limitando el desarrollo en Costa Rica: El nuevo aeropuerto para Orotina se consideraba desde hace años como un proyecto necesario, pero no se concretó, como un ejemplo más del estancamiento del país en materia de iniciativas que van más allá del horizonte de una administración. Esta propuesta rompe con esa tradición de buscar soluciones inmediatas o de corto plazo y la apunta al desarrollo que se requiere para plazos de diez, veinte, treinta años y más.

 

Este sitio cuenta con un lector de texto en pantalla para personas ciegas y con baja visión. Para utilizarlo seleccione el texto con el cursor del mouse y presione el ícono que aparece.

Aumentar texto

  • A  A  A  A  A