Niñas y adolescentes continúan siendo las más vulnerables a la violencia sexual

Entre el 2009 y el 2013, ocurrieron 2.450 nacimientos que convirtieron en madres a niñas de entre 10 y 14 años, según el “II Estado de los Derechos de las Mujeres”, presentado por INAMU

Una cosa es el discurso y otra la realidad. Para el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), es tiempo de que el país pase de dar información a formar y empoderar a las mujeres sobre sus derechos y precisamente, bajo esa consigna la entidad presentó los resultados de la investigación  “II Estado de los Derechos de las Mujeres”.

Entre los principales hallazgos está que entre el 2009 y el 2013 ocurrieron 2.450 nacimientos en niñas de 10 a 14 años, pese a que las relaciones sexuales con personas menores de 15 años son un delito en nuestro país.

Otro dato alarmante es que el 20% de la muestra aún piensa que la violencia contra las mujeres es aceptable en algunas circunstancias o que no debe ser sancionada por la ley. Según la investigación casi el 80% del total de personas atendidas por violencia doméstica en los servicios de atención de la Caja Costarricense de Seguro Social son mujeres; el hecho contradice la falsa creencia de que hombres y mujeres son receptores de violencia doméstica en igual medida, y reafirma que las mujeres son las principales víctimas.

45% fue la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral en 2013
45% fue la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral en 2013. Foto ilustrativa.

En cuanto a los derechos laborales, en el año 2013, la tasa neta de participación de las mujeres en el mercado laboral alcanzó el 45%, lo que significa un incremento importante en comparación con los años anteriores, sin embargo, se siguen propiciando situaciones de discriminación relacionadas con ingresos desiguales, altos niveles de desempleo y subempleo, menor salario por igual trabajo, entre otros aspectos.

El Estado de los Derechos Humanos de las Mujeres en Costa Rica es un programa realizado por la Unidad de Investigación del Área Especializada de Información del INAMU, cuyo objetivo visibilizar cada 4 años la realidad que enfrentan las mujeres en relación con el pleno ejercicio de sus derechos humanos, económicos y laborales, derecho a la salud sexual y reproductiva, derechos políticos y el derecho a una vida libre de violencia. El informe permite monitorear los avances, retrocesos y desafíos en materia de derechos humanos de las mujeres, de cara a los compromisos que ha asumido el país en el ámbito nacional e internacional.

La investigación tiene como base los resultados arrojados por la Encuesta Nacional de Percepción de los Derechos Humanos de las Mujeres en Costa Rica (ENPEDEMU), la cual ha elaborado el INAMU en el año 2008 y 2013, mediante las cuales se exploran los conocimientos y percepciones de la población con respecto a las temáticas que aborda la investigación, con especial énfasis en los nudos de discriminación que trastocan a las mujeres en distintos ámbitos de su cotidianidad.

La ENPEDEMU 2013 se realizó en julio de ese año, a nivel nacional, con una muestra de 1.041 personas, con un margen de error del 3%, a una población de 18 años o más, fue una encuesta personal, constó de 10 módulos con 324 preguntas, estuvo a cargo del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer de la Universidad de Costa Rica y del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU).

Los principales hallazgos
Derecho a la salud sexual y reproductiva de las mujeres
No calles. La sociedad no debe justificar la violación de menores de edad bajo la mampara de que es una pareja consensuada.
No calles. La sociedad no debe justificar la violación de menores de edad bajo la mampara de que es una pareja consensuada. Foto ilustrativa.

Sigue recayendo sobre las mujeres la responsabilidad de evitar embarazos y el contagio de infecciones de transmisión sexual. La Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva de 2010, señaló que el uso del condón ha disminuido de un 11% en 1999 a un 9% en el 2010, mientras que los métodos de anticoncepción modernos como las pastillas o los inyectables se posicionan como los métodos más utilizados en 2010. Los datos de la CCSS también muestran que del total de esterilizaciones practicadas en sus hospitales y clínicas el 78,5% fue en mujeres y sólo un 21,5% en hombres.

La Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva de 2010 también señala que el 47% de los embarazos en mujeres entre 15 y 49 años fueron no deseados; cuando se pregunta a los hombres sobre el deseo del último embarazo de sus parejas ese porcentaje baja al 38%, lo que evidencia que no son las mujeres quienes están tomando la decisión última sobre ser madres o no.

Mientras que al hombre se le exalta el ejercicio de la sexualidad libre y despreocupada a las mujeres se les responsabiliza del contagio de infecciones de transmisión sexual y el VIH/Sida y se les impide exigir el uso del condón para la propia protección, destacó la investigación.

El estudio reveló que persisten mitos y prejuicios que obstaculizan el disfrute pleno y libre de la sexualidad por parte de las mujeres y convierten su cuerpo en objetos de placer para otros, esto se evidencia al señalarse que el 11% de la población entrevistada cree que “una esposa o compañera en unión libre siempre debe estar dispuesta a tener relaciones sexuales”.

La investigación también señala que las niñas y adolescentes son una población altamente vulnerable ante la violencia sexual. Entre el 2009 y el 2013 ocurrieron 2.450 nacimientos en niñas de 10 a 14 años, siendo que en el año 2012, el 86% de los padres declarados en estos nacimientos eran mayores de 18 años.

Es evidente que la legislación existente que prohíbe el matrimonio y las relaciones sexuales antes de los 15 años no ha sido suficiente para defender a las niñas y adolescentes y no lo será si la sociedad sigue callando y justificando la violación de menores bajo la mampara de relaciones sexuales y de pareja consensuadas, criticó la Encuesta.

Derecho a una vida libre de violencia

El 99% de las personas entrevistadas reconoce el derecho a vivir una vida libre de toda forma de violencia como un derecho humano de las mujeres. No obstante, un 20% de las mujeres y un 22,1% de los hombres consideran que si a alguna mujer le pegan o sancionan “es porque algo hizo”. El 20% de la muestra aún piensa que la violencia contra las mujeres es aceptable o que no debe ser sancionada por la ley.

Hay que redoblar esfuerzos para gestar un cambio cultural que permita a las mujeres vivir libres de violencia

Casi el 80% del total de personas atendidas por violencia doméstica en los servicios de atención de la CCSS son mujeres. Este hecho contradice la falsa creencia de que hombres y mujeres son receptores de violencia doméstica en igual medida, y reafirma que las mujeres son las principales víctimas.

Hay avances en prevención y atención de la violencia, pero los estancamientos muestran la necesidad de apurar el paso y redoblar esfuerzos para gestar un cambio cultural que permita a las mujeres vivir libres de violencia. Se debe fomentar la autonomía económica y el empoderamiento para romper con el ciclo de la violencia.

Derechos económicos y laborales

En el año 2013 la tasa neta de participación de las mujeres en el mercado laboral alcanzó el 45%, lo que significa un incremento importante en comparación con los años anteriores, sin embargo, esto no ha garantizado mejores contextos laborales para ellas.

La división sexual del trabajo continúa determinando las condiciones en que las mujeres se insertan o no en el mercado laboral, propiciando situaciones de discriminación relacionadas con ingresos desiguales, altos niveles de desempleo y subempleo, menor salario por igual trabajo, participación en ocupaciones no calificadas y trabajo informal, limitadas posibilidades para el aseguramiento y un particular deterioro de sus garantías y derechos laborales en lo que a trabajo doméstico remunerado se refiere.

Según la encuesta, el 23% está a favor de que las mujeres se dediquen al trabajo remunerado en jornadas parciales para que se encarguen también de las tareas domésticas y de cuido, y el 28% está de acuerdo con que a las mujeres se les pregunte por el número y edades de sus hijos e hijas en las entrevistas laborales.

El reto es la formulación de políticas públicas que garanticen más y mejores condiciones de trabajo para las mujeres en espacios libres de violencia y discriminación, donde se promueva la producción y actualización de indicadores económicos que midan efectivamente la dimensión del trabajo doméstico remunerado y no remunerado y su aporte al desarrollo humano del país con el fin de contar con estadísticas oficiales que respalden la visibilización y valoración del trabajo reproductivo.

Derecho a la participación política

La ENPEDEMU 2013 revela que el 62,3% de la población encuestada está convencida de que sí existe discriminación hacia las mujeres en la política, de esa población, el 58,3% son hombres.

El reto es formular políticas públicas que garanticen más y mejores condiciones de trabajo para las mujeres en espacios libres de violencia y discriminación

El estudio reiteró que en el año 2014 las mujeres resultaron electas en menor medida que en periodos anteriores para puestos de elección popular. Un claro ejemplo es el de las diputaciones, en las cuales se alcanzó un 33,3% de mujeres diputadas electas, mientras en el período anterior se había alcanzado un 38,6%.

Otro hecho relevante es que a mayor poder en los puestos políticos, menor participación de las mujeres. En las elecciones municipales de 2010 sólo fueron electas alcaldesas en el 12% de las municipalidades, frente a un 88% de alcaldes; de manera inversa las mujeres ocuparon el 88% de las vicealcaldías y los hombres el 12% restante. Otro ejemplo claro es el de la participación de las mujeres indígenas en sus asociaciones de desarrollo, quienes presentan una participación del 43% en dichas asociaciones pero sólo ocupan la presidencia de las mismas en un 17%.

Según el estudio, en el país prevalece una cultura machista que obstaculiza que las mujeres sean concebidas como sujetas políticas y que la política sea vista como un derecho humano de las mujeres. Dentro de los obstáculos para la participación efectiva de las mujeres en estos espacios se menciona el machismo (72,8%), la falta de recursos económicos (62%), y las responsabilidades domésticas y el cuido de hijos e hijas (52,9%). Llama la atención que 5 de cada 10 personas consideran que a “las mujeres les interesa poco la política” y que 3 de cada 10 piensa que “la política está hecha por y para hombres”.

 

El II Estado de los Derechos Humanos de las Mujeres, concluyó que han ocurrido avances importantes, algunos son:
Incremento en la participación de las mujeres en el mercado laboral y un leve aumento en el ingreso promedio femenino
Aprobación de mayores garantías laborales para las trabajadoras domésticas remuneradas
Disminución en el número de femicidios ocurridos en el país en el período estudiado
Ampliación de la protección a las mujeres víctimas de violencia mediante la reforma del Código Penal y otras leyes específicas en la materia
Fortalecimiento del Sistema PLANOVI mediante su reconocimiento por Ley
Creación de las Oficinas de Atención y Protección a Víctimas del Delito, que como parte de su población meta atiende a mujeres víctimas de violencia
Promulgación de la Ley contra la trata de Personas y Creación de la Coalición Nacional contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas
Aplicación de la paridad y alternancia como mecanismo para garantizar la elección de mujeres en puestos de toma de decisiones
Puesta en marcha del Programa de Estudios Educación para la Afectividad y la Sexualidad Integral del MEP

 


Información suministrada por la Unidad de Comunicación del INAMU.

 

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