Otto: de la calamidad a la reactivación

Welmer Ramos González
Ministro de Economía, Industria y Comercio
13 de diciembre del 2016

La Administración Solís Rivera, previo y con la declaratoria de emergencia por el paso del Huracán Otto, ha gestionado las acciones y la asignación de los recursos para atender la catástrofe.

Las diligencias se han orientado en la atención, reactivación y rehabilitación de las zonas afectadas.

El Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), junto al Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), trabajan con la Contraloría General de la República, los ministerios, instituciones y bancos públicos en la aplicación de mitigadores al impacto del Huracán Otto, para mantener la sostenibilidad del empleo y así lograr la pronta reactivación económica.

La respuesta fue inmediata desde el propio día de la emergencia, con gestiones orientadas a estabilizar las condiciones sociales, económicas y ambientales de las áreas afectadas, de conformidad a la Ley Nacional de Emergencias y Prevención del Riesgo (Ley Nº 8488) y la Ley del SBD (Ley Nº 9274).

Bajo la premisa de una rápida reactivación económica –que permita sacar adelante a cada uno de los cantones conmocionados–, el Sistema de Banca para el Desarrollo aprobó ¢20 mil  millones para todas las micros, pequeñas y medianas unidades productivas afectadas y beneficiarias de la Ley 9274. De este monto, ¢5.900 millones ya se ejecutaron, es decir, casi una tercera parte.

Los bancos Nacional, de Costa Rica y Popular articulan esfuerzos con Banca para el Desarrollo y definen grupos de atención a empresarios y productores que requieren apoyo con trámites expeditos, créditos blandos, readecuaciones y ajustes en las condiciones de los préstamos vigentes o en nuevas operaciones. Disponen, además, recursos propios para ampliar la atención e incluso para apoyar la compra del menaje y artículos personales, que se contabilizan entre las pérdidas.

La atención financiera para la reactivación empresarial abarca tres grandes grupos.

  1. Las personas físicas o jurídicas que al momento de la catástrofe que ya contaban con un crédito en alguno de los bancos indicados, se les está contactando y determinando el nivel de afectación para, de ser requerido, ajustar las condiciones del financiamiento; este trámite ya se encuentra en proceso.
  2. El segundo grupo de atención son todas las personas sujetas a crédito, sin operaciones vigentes en la banca, pero que por el embate del huracán, requieren apoyo financiero. En este sentido, están siendo atendidos por los bancos; además, se cuenta con el acompañamiento del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), en la creación de planes de inversión para facilitar el proceso de análisis y formalización.
  3. El último grupo, lo conforman los afectados que cuentan con un proyecto viable financieramente, pero que no son sujetos de crédito en los bancos. Para ellos, el SBD dispuso por exención, la atención del Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (FINADE), administrado por el BCR.

Adicionalmente, como eje trasversal a estos grupos, Banca para el Desarrollo acordó incrementar el tope del aval de créditos, hasta un 90%, según lo dispuesto en la Ley 9274, con lo cual, se apoya a quienes perdieron o sufrieron un deterioro en los bienes que estarían aportando como garantía.

De manera paralela a la reactivación económica, todas las entidades públicas e instituciones privadas como la Cámara de Agricultura y Agroindustria y la empresarialidad se han abocado a la etapa de rehabilitación, emprendiendo acciones orientadas a restablecer la infraestructura pública fundamental, así como al saneamiento básico, la protección de la salud, la asistencia alimentaria, la reubicación temporal de las personas. Asimismo, alinear los programas de las instituciones públicas relacionados con el apoyo de los emprendimientos y empresarialidad, con el fin de complementarlos mutuamente y buscar sinergias que redunde en impactos significativos en el corto plazo.

Estas gestiones, más el apoyo de las donaciones de los costarricenses, han mitigado de manera temporal las necesidades de las familias afectadas.

Reactivar la región requiere del apoyo de todo el país, por lo que confiamos en contar con el apoyo de la Asamblea Legislativa en la aprobación del presupuesto extraordinario, el cual dará contenido económico al Programa de Atención de Emergencias del Sistema de Banca para el Desarrollo y de esta manera poder ampliar el rango de atención a más micro, pequeños y medianos productores y empresarios que desean trabajar pero que necesitan con urgencia un “puntal” financiero.

Instamos a ciudadanía para que visite los cantones afectados y adquieran los productos de estas zonas, con la finalidad de apoyar en este proceso.

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