Primeros pasos del cambio se concentraron en lo social

Al finalizar el 2014, la administración del presidente Luis Guillermo Solís muestra más pasos en el área social, un camino empinado en la parte productiva y la necesidad de superar el terreno enlodado en la ruta de la transparencia y el combate contra la corrupción. En síntesis, el cambio mostró más avances en lo social durante los primeros ocho meses de un gobierno que llegó con la alta expectativa de transformar a Costa Rica.

Se realizaron acciones en los tres ejes que Solís ofreció a los ciudadanos (reducir la desigualdad y combate contra la pobreza, impulsar el crecimiento productivo y mejores empleos, y lucha frontal contra la corrupción y fortalecer un Estado transparente).

Sin embargo, las condiciones heredadas complicaron el accionar. Según los datos del INEC, el desempleo aumentó de 7,3% a 7,7%, mientras la pobreza pasó de 21,3% a 21,6%. Un déficit fiscal histórico que llegó al 5% limita la acción del Gobierno y, apenas en el informe de los cien días, en agosto, se tuvo un panorama de la situación en que se recibía la institucionalidad pública, con deudas postergadas desde pensiones hasta entidades como el CNP y el INVU. Un panorama opaco que apenas se empezaba a conocer.

Cambiando el combate contra la pobreza

El combate contra la pobreza se sustenta en la generación de nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida de los y las costarricenses (fotografía Presidencia de la República).
El combate contra la pobreza se sustenta en la generación de nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida de los y las costarricenses (fotografía Presidencia de la República).

Durante los últimos 20 años, se estancaron los índices de desarrollo humano, la pobreza se ha mantenido en un porcentaje que ronda el 20%, pero en términos absolutos, se superó el millón de costarricenses en pobreza, mientras la desigualdad aumentaba la brecha entre los que más tenían y los que apenas lograban solventar sus necesidades básicas.

Para romper con este estancamiento, la administración decidió fijarse la meta de reducir la pobreza extrema a la mitad y variar, también, la forma de atacar este flagelo: a partir del 2015 se utilizará el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) como instrumento de gestión de la política social y complemento de la tradicional medición por ingresos. Al mismo tiempo, se están elaborando mapas para ubicar a las personas y variar el modelo de atención: en lugar de repartir ayudas a quienes lo soliciten, se buscará a las personas que lo requieran.

Además de la transformación del modelo, se dieron acciones para atender a personas en vulnerabilidad. Se aumentó el 15% en cobertura del Régimen de Pensiones No Contributivas (PNC), tras un convenio de la CCSS, el IMAS y el Ministerio de Trabajo. Se darán 3.750 nuevas pensiones por año, hasta pasar de 100 mil a 115 mil al finalizar el cuatrienio.

Durante los primeros tres meses de gobierno, se invirtieron ¢28 mil millones en la construcción de viviendas e infraestructura comunal. Se aumentó la entrega de bonos de vivienda, de 500 por mes en el cuatrienio anterior a 800 por mes en la actualidad.

El despacho de la Primera Dama presentó, en trabajo conjunto con Mideplan, Inder, IFAM, Dinadeco, el programa Tejiendo Desarrollo que llevará el progreso a las zonas más vulnerables del país, particularmente a 11 territorios que cubren 32 cantones con sus distritos.

Al rescate del empleo y producción de calidad

El talento humano de nuestra fuerza de trabajo es el gran valor para la generación de empleos dignos y la atracción de Inversión Extranjera Directa (fotografía Presidencia de la República).
El talento humano, la capacidad y creatividad de nuestra fuerza de trabajo es el gran valor para la generación de empleos dignos y la atracción de Inversión Extranjera Directa (fotografía Presidencia de la República).

En el ámbito laboral, el inicio se vió afectado por la coyuntura. Se enfrentaron dos huelgas, en las que se evidenció un equilibrio entre los derechos de los huelguistas y el respeto a la institucionalidad.

Durante los primeros días del gobierno se vivió una huelga de educadores, heredada de la administración anterior por problemas con los salarios. El MEP logró corregir los problemas presentados por la plataforma de pago Integra2.

Algunos meses después, Japdeva inició una huelga por el contrato con APM Terminal para la construcción del nuevo muelle de Moín. La rápida acción para evitar la interrupción del servicio portuario y el establecimiento de la mesa de diálogo evidenció una administración que busca equilibrios en lugar de asumir posiciones dogmáticas.

En este campo, una de las preocupaciones del gobierno ha sido la generación de empleos, particularmente con los anuncios de recortes de planilla en diferentes empresas. Para enfrentar esta coyuntura, se presentó la Estrategia Nacional de Empleo, que deberá generar 217 mil trabajos en los próximos cuatro años. Este proyecto es un esfuerzo conjunto de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social; de Economía, Industria y Comercio, cuya finalidad es reducir el desempleo de 8,5% a 7%.

Para mejorar la calidad de vida de los y las trabajadoras de Costa Rica, se aprobaron, gracias al diálogo con los diferentes sectores, un aumento salarial de 2.3% a 4.22%, flexibilizando la fórmula utilizada anteriormente, en el sector privado y un aumento del 4% al 5.4% en el sector público.

También se han comenzado a saldar deudas del pasado, desde la deuda histórica con los agricultores a través del CNP de ¢3.225 millones, a la decisión de reactivar la Comisión de Competitividad, para trabajar conjuntamente con el sector privado en la eliminación de las trabas a la producción. En este marco se impulsa, en la Asamblea Legislativa, la Ley de Creación de Proempresa, entidad equivalente a Procomer dedicada a la promoción y apoyo al empresariado nacional y la reactivación del mercado interno.

El ejercicio de la transparencia

La rendición de cuentas de cara a la ciudadanía, así como la transparencia en la función pública son los ejes en el combate contra la corrupción (fotografía Presidencia de la República).
La rendición de cuentas y la transparencia en la función pública son los ejes en el combate contra la corrupción (fotografía Presidencia de la República).

Fue uno de los primeros actos del Gobierno. Desde el primer día, se firmó un compromiso ético* para garantizar el acceso de periodistas y ciudadanos a la información pública de forma oportuna y se dejó clara la obligación de los jerarcas de atender las inquietudes de la opinión pública.

Esta actitud se reafirmó con el Informe de los 100 días, en el que se hizo un recuento de la forma en que se recibieron las instituciones públicas. Se informó a los costarricenses de deudas que se arrastraban en campos como pensiones, el CNP, el INVU y Racsa, entre otros, y se asumieron compromisos de acciones para fortalecer la rendición de cuentas, como el acceso a información de gastos, actas y compras públicas en una plataforma de transparencia que se está conformando y construyendo.

En la ruta de los derechos

El trabajo para asegurar que los derechos de todos y todas las costarricenses se respeten y garanticen es una prioridad para el gobierno.
El trabajo para asegurar que los derechos de todos y todas las costarricenses se respeten y garanticen es una prioridad para el Gobierno (fotografía Presidencia de la República).

En materia de derechos humanos, el Gobierno decidió saldar otros compromisos relegados y envió a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley de autonomía indígena para recuperar sus tierras; también convocó la FIV, para cumplir con la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Hubo pasos decididos en la materia: la CCSS autorizó que las parejas homosexuales puedan incluirse en los beneficios del sistema de seguridad social que contempla el derecho a atención en la salud pública.

El Inamu da la mano a mujeres en zonas indígenas. Dos veces por semana un abogado visita las zonas indígenas de Limón para atender casos de violencia doméstica. Además, se readecuarán las instalaciones del albergue de Limón para que se ajuste a las formas de vida y costumbres de las mujeres indígenas.

Renovar la infraestructura

Mejor y construir nueva infraestructura para hacer más competitivo a nuestro país es una prioridad del gobierno de la República (fotografía Presidencia de la República).
Mejor y construir nueva infraestructura para hacer más competitivo a nuestro país es una prioridad del gobierno de la República (fotografía Presidencia de la República).

Años de préstamos acumulados y sin ejecutar han colocado a Costa Rica como el primer país en América Latina en mala ejecución de recursos. La deficiente infraestructura le resta competitividad al país, que tiene más de 30 años de retraso en obras de esta índole. Desde el primer día se emitió un decreto para atender puentes y alcantarillas que atentan contra la vida de los y las costarricenses.

Se planea una inversión de ¢406 mil millones en proyectos para la provincia de Limón en infraestructura y fortalecimiento de Japdeva; ¢15 mil millones para la compra de dos grúas pórticas y un remolcador marino; ¢35 mil millones para la ampliación de la terminal Kogan Kogan en Moín, con un puesto de atraque y ¢2 mil millones para sustituir el equipo y maquinaria de los puertos. Adicionalmente, se espera que se concrete la megainversión de un puerto de transferencia de contenedores en Moín, lo que representa una inversión de casi $1.000 millones.

En infraestructura hay una agenda cargada de obras por realizar. Se girarán ¢270 mil millones para ampliar la carretera Braulio Carrillo; ¢1.042 millones para construir la ruta 257, que es la que comunica la principal vía a Limón y el nuevo muelle. Además de la construcción de un paso peatonal en Cieneguita por un monto de ¢1.300 millones y la edificación de cinco puentes menores en la ruta que comunica a Limón con Siquirres.

Construir el cambio

Han sido 10 meses intensos, en los que se combinó la expectativa de un gran cambio, con condiciones complicadas, como el déficit heredado, el aumento del desempleo y la desigualdad.

Ante ello, se han tenido que ajustar los esfuerzos. Dos directrices para afinar un presupuesto al que se recortaron casi ¢500 mil millones de su monto original obligan a maximizar los recursos que se requieren para lograr los cambios.

Así, el balance del 20% del Gobierno del presidente Luis Guillermo Solís arroja un cambio que se tiene que impulsar en un sendero cada vez más empinado y con legados pesados, pero que ya dio sus primeros pasos, principalmente en el eje social, sin olvidar el productivo y el de la transparencia.

*Por error se había consignado la firma de un decreto en lugar de la firma de un compromiso, que fue lo que sucedió.

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